Seguro personal para reparadores de linotipos

El reparador de linotipos debe cotizar y contratar su póliza de seguros que lo proteja contra accidentes y riesgos laborales

La linotipia, o linotipo, es una máquina inventada en el siglo XIX, hace ya mucho tiempo, la cual mecaniza el proceso de composición de un texto para ser impreso. La linotipia es una máquina que facilita enormemente los procesos de impresión.

El linotipo fue, junto a la impresión tipográfica, el estándar de la industria para la publicación de periódicos, revistas y carteles. Si bien ha sido en parte sustituida por la impresión de litografía offset y la composición electrónica, todavía suele utilizarse, dependiendo de los requerimientos y condiciones de lo que se vaya a imprimir.

El nombre del linotipo proviene del hecho que produce una línea completa de tipo de metal a la vez, lo cual es una gran mejora sobre la composición tipográfica manual, letra por letra, que se usaba antes.

La linotipia revolucionó la composición tipográfica y, con ella, especialmente la edición de los periódicos. Gracias a los linotipos los periódicos, con un número relativamente pequeño de operadores, podían componer muchas páginas al día.

El reparador de linotipos es esa persona conocedora, experta en estas máquinas de linotipia, que está capacitado para ofrecer un servicio de reparación sobre las mismas, arreglando cualquier fallo o desperfecto. Estas personas tienen conocimientos sobre los linotipos, sobre mecánica, y tienen buenas habilidades manuales.

Los factores de riesgo de este trabajo: al trabajar con estas máquinas, hay riesgo de incendios y explosiones, riesgos de lesiones o de atrapamientos, desgarramientos o mutilaciones.

Es por eso que el reparador de linotipos debe cotizar y contratar su póliza de seguros que lo proteja contra accidentes y riesgos laborales. Para ello las aseguradoras han diseñado seguros personales para reparadores de linotipos.

Por esto te ofrecemos este seguro contra accidentes personales, que te provee con soporte para un tratamiento clínico en caso de ser necesario, así como acceso a compensaciones financieras. No permitas que los percances te arruinen la vida y el trabajo, e invierte en tu seguro.